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Los Humedales - Un Mundo Olvidado

Juan José Morales

Un Valioso Recurso Natural

Los pantanos, marismas, rías, esteros, ciénagas y lagunas de las zonas costeras de la península de Yucatán son ecosistemas tradicionalmente desdeñados porque se les considera lodazales inútiles y la política habitual con ellos fue dragarlos o rellenarlos. Sin embargo, en su estado natural poseen un valor insospechado y rinden beneficios que mucha gente ni siquiera alcanza a imaginar.

Por casi todo el contorno de la península yucateca, desde el suroeste de Campeche hasta el extremo sur de Quintana Roo y más allá, en el litoral de Belice, se extiende en las inmediaciones de la costa una franja más o menos ancha de terrenos fangosos que durante semanas, meses o a lo largo del año entero, se encuentran cubiertos de agua y en los que solamente logran sobrevivir algunas especies de plantas adaptadas a esas difíciles condiciones de excesiva humedad y de suelos tan blandos e inestables que resulta difícil hasta echar raíces.


En estas dos vistas aéreas de los humedales de la costa de Yucatán, cerca del puerto de Celestún se puede apreciar claramente una característica fundamental de estos terrenos: agua y tierra se entremezclan sin que haya límites definidos entre una y otra.
(Fotos Juan José Morales.)

A esos terrenos se les conoce con muchos y muy variados nombres: ciénagas, pantanos, marismas, lagunas costeras, rías, esteros, cenagales, petenes, tintales, tulares, carrizales, selvas bajas inundables, tasistales, aguadas, sabanas y otros más. Pero hay un término que los engloba a todos: humedales. Y a todos ellos —excepto quizá a los tintales— se les ha  considerado tradicionalmente sitios carentes en absoluto de valor, meros obstáculos para la construcción de caminos, la agricultura o la urbanización. Sin embargo, constituyen uno de nuestros más valiosos recursos naturales y hay que tomar medidas para protegerlos y conservarlos, porque su destrucción puede tener serias consecuencias para la pesca, el turismo y otras actividades.


La caprichosa distribución de las formaciones vegetales, las áreas lodosas y los sectores inundados, así como los variados colores de las plantas, el agua y el terreno, convierten a los humedales en bellas imágenes. Las fotos son cortesía de Marco A. Lazcano y fueron tomadas en la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an.

Como parte de los acuerdos de la Convención, existe una Lista de Humedales de Importancia Internacional, en la cual se inscriben aquellos que se consideran especialmente importantes y a los que los gobiernos de los países en los cuales se encuentran se comprometen a dar protección especial. Los humedales, por supuesto, no sólo existen en México, sino también en otros muchos lugares del mundo, tanto en los trópicos como en las altas latitudes —en Alaska, por ejemplo—, y no sólo en las zonas costeras, sino igualmente en el interior como las grandes sabanas de Campeche y el sur de Yucatán, o las aguadas y los bajos inundables que salpican el territorio peninsular. Los hay hasta a miles de metros sobre el nivel del mar, como las ciénagas de Chapala y del río Lerma en el altiplano mexicano. En total, se estima que hay en el mundo unos 8.6 millones de kilómetros cuadrados de humedales, una extensión equivalente a la de cuatro Méxicos y al 6.4% de la superficie de la Tierra.

De ese total de áreas anegadizas que existen en el mundo, cerca de la mitad se encuentran en Norteamérica. México posee sólo el 0.6%, de los cuales el 0.3% son costeros. En todo el país se han identificado 65 humedales de especial importancia. La mayoría se localizan principalmente en Sonora, Sinaloa, Nayarit, la Península de Yucatán y la planicie costera del Golfo de México. Los humedales peninsulares más importantes son, en Campeche, los del área de la Laguna de Términos, en Yucatán los de Celestún, El Palmar, Bocas de Dzilam y Ría Lagartos, y en Quintana Roo los de la zona de Yalahau y la Reserva de Sian Ka'an. 

A la izquierda, las áreas naturales protegidas de la península de Yucatán, incluidos Belice y Guatemala. Obsérvese que la gran mayoría de las de Yucatán, Campeche y Quintana Roo son zonas costeras anegadizas. A la derecha, los principales humedales de México. Todos se hallan bajo protección legal por su gran importancia ecológica.

(Mapas cortesía Amigos de Sian Ka’an.)

 

Todo el articulo  

Amigos de Sian Ka’an, la más grande organización de conservación ambiental en el sureste de México.

Amigos de Sian Ka’an A. C.

www.amigosdesiankaan.org
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